Si estás planeando un viaje a Chicago y te preguntás qué hacer, qué ver o cuáles son los mejores lugares turísticos, acá te lo contamos. Chicago es una ciudad vibrante, moderna y con muchísimas opciones para disfrutar. Desde rascacielos con vistas panorámicas hasta gastronomía única y museos de clase mundial, estas son las 10 cosas imperdibles que ver y hacer en Chicago:
Contenidos
1. Subir al mirador 360 Chicago
Ubicado en el piso 94 del John Hancock Center, el 360 Chicago ofrece una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Si buscás experiencias únicas, no te pierdas TILT, un mirador que se inclina hacia el exterior del edificio. Ideal para amantes de la adrenalina.



2. Skydeck Chicago y el famoso balcón de vidrio
Ubicado en la Willis Tower (antes conocida como Sears Tower), el Skydeck Chicago es una de las atracciones más impresionantes de la ciudad y una parada obligada para cualquier visitante. Este mirador, situado en el piso 103, ofrece una vista panorámica de 360° que abarca hasta cuatro estados en los días despejados: Illinois, Indiana, Wisconsin y Michigan.
Pero lo más emocionante (y también lo más fotografiado) es The Ledge, un conjunto de balcones completamente de vidrio que sobresalen de la torre. Al pararte sobre ellos, sentís que estás flotando a más de 400 metros de altura, con la ciudad literalmente bajo tus pies.
Antes de subir al mirador, hay una exhibición interactiva con datos curiosos sobre la ciudad, la torre y su historia.



3. Caminar por el Riverwalk (o navegarlo)
El Chicago Riverwalk es uno de los paseos más encantadores y fotogénicos de la ciudad. Se trata de una senda peatonal que recorre la orilla sur del río Chicago, extendiéndose por más de 1.5 kilómetros desde Lake Shore Drive hasta Lake Street. Es un lugar ideal para caminar, relajarte, sacar fotos del skyline y experimentar una versión más tranquila y escénica de la ciudad. A lo largo del camino podés encontrar bares al aire libre, restaurantes con terrazas, espacios de arte público, zonas verdes, muelles para alquilar kayaks y mucho más.
Podés optar por las excursiones en barco por el río Chicago, especialmente las enfocadas en arquitectura, son una de las actividades más recomendadas de la ciudad. En unos 75 minutos, vas a conocer la historia de los edificios más icónicos y cómo Chicago se convirtió en un referente mundial de la arquitectura moderna.



4. Visitar el Navy Pier
El Navy Pier es uno de los lugares más emblemáticos de Chicago. Tiene atracciones, tiendas, restaurantes, vistas al lago Michigan y una rueda de la fortuna con vistas espectaculares.



5. Sacarte una foto con The Bean en Millennium Park
Ubicado en el corazón de Chicago, el Millennium Park es mucho más que un simple parque urbano: es un centro cultural, artístico y social al aire libre. Desde que abrió en 2004, se convirtió en uno de los lugares más visitados de la ciudad, tanto por turistas como por locales. Y sí, es donde está la famosa escultura Cloud Gate, apodada por todos como The Bean.
The Bean es una escultura de acero inoxidable pulido que refleja el skyline de Chicago, el cielo y a los visitantes que se acercan. Su forma de frijol gigante (de ahí el apodo) la convierte en una de las fotos obligadas del viaje. Te vas a sorprender con cómo cambia según la hora del día y la luz.
Pero el parque tiene mucho más para ofrecer:
Pistas de hielo en invierno: en la temporada invernal, se puede patinar frente a The Bean o en el cercano Maggie Daley Park, que se conecta directamente con Millennium Park.
Jay Pritzker Pavilion: un escenario al aire libre diseñado por Frank Gehry, donde se celebran conciertos gratuitos, festivales y eventos culturales durante gran parte del año.
Crown Fountain: una fuente interactiva con dos torres de video que proyectan rostros de personas de Chicago, y de la que sale agua como si fueran sus bocas. Es un éxito total en verano, especialmente entre los más chicos.
Lurie Garden: un jardín contemporáneo que representa la transición de Chicago de ciudad industrial a ciudad verde, ideal para descansar entre flores y naturaleza.



6. Probar la auténtica deep dish pizza
No podés irte de Chicago sin probar su legendaria pizza estilo deep dish. Nosotras probamos la de Giordano’s que es uno de los lugares más emblemáticos para hacerlo. Fundada en 1974, esta pizzería se hizo famosa por su receta de estilo stuffed pizza, una versión aún más abundante de la clásica pizza gruesa, con capas generosas de queso, salsa de tomate y una masa tipo tarta.
Es una experiencia distinta a cualquier otra pizza: más profunda, más contundente y totalmente única.
Con una porción ya nos sentimos completamente satisfechas.



7. Visitar los museos de Chicago
Chicago tiene una oferta cultural increíble, con museos para todos los gustos. El Art Institute of Chicago es uno de los más importantes del mundo, con obras de Van Gogh, Monet, Picasso y el famoso cuadro American Gothic. El Field Museum es ideal para los curiosos de la historia natural: allí vive Sue, el T-Rex más grande y completo jamás descubierto. Y si te interesa la ciencia y la tecnología, el Museum of Science and Industry te va a sorprender con exposiciones interactivas, un submarino real y una recreación de una mina subterránea.



8. Recorrer la Magnificent Mile
La Magnificent Mile es la avenida más elegante y vibrante de Chicago, y una de las zonas comerciales más famosas de Estados Unidos. Se extiende a lo largo de Michigan Avenue, desde el río Chicago hasta Oak Street, y combina shopping de primer nivel, arquitectura icónica, hoteles de lujo y excelentes opciones gastronómicas.



9. Disfrutar del Nutella Café
Ubicado frente al Millennium Park, el Nutella Café Chicago es el primer local oficial de la marca en el mundo. Es un espacio temático que rinde homenaje a esta crema de avellanas que conquistó paladares en todo el planeta. Desde que entrás, todo gira en torno a Nutella: el diseño, los aromas y, por supuesto, el menú. Además podés armarte un Nutella personalizado por aproximadamente 8 dólares.



10. Visitar el Starbucks más grande del mundo
Chicago es hogar de la Starbucks más grande del mundo, un verdadero templo para los amantes del café. Se trata de la Starbucks Reserve Roastery, ubicada en plena Magnificent Mile. Este espacio de cinco pisos y tiene una impactante escalera mecánica curva, combina cafetería, panadería italiana (de la mano de Princi), bar de cócteles y experiencia inmersiva, todo en uno.
Además de probar cafés de origen único preparados con métodos especiales (sifón, prensa, cold brew), podés ver cómo se tuestan los granos en tiempo real o pedir un espresso martini en el bar del último piso.
Nosotras aprovechamos a desayunar en el segundo piso y pedirnos algunas de sus exquiciteces.


